Hasta la fecha, la UE ha tenido poco éxito en el desarrollo del ecosistema europeo de inteligencia artificial y no ha logrado acelerar la inversión en IA al mismo nivel que los lÃderes mundiales, según un informe del Tribunal de Cuentas Europeo. Desde 2018, la Comisión Europea ha adoptado múltiples medidas y ha trabajado en componentes básicos para impulsar el ecosistema de IA de la UE, como la regulación, las infraestructuras, la investigación y la inversión. Además, la UE adoptó medidas tempranas para explorar los riesgos de la IA, lo que dio lugar a las primeras normas generales del mundo sobre el uso de la IA. Sin embargo, las medidas de la UE no estaban bien coordinadas con las de los Estados miembros, y el seguimiento de la inversión no fue sistemático. Con vistas al futuro, una gobernanza más sólida y una mayor (y mejor orientada) inversión pública y privada en la UE serán fundamentales para que la UE alcance sus ambiciones en materia de IA.
La UE se enfrenta a una serie de retos en la carrera mundial por la inversión en IA. Desde 2015, las inversiones de capital riesgo han sido inferiores a las de las demás regiones lÃderes en IA: Estados Unidos y China. Se calcula que la brecha global de inversión en IA entre los Estados Unidos y la UE se duplicó con creces entre 2018 y 2020 (la UE quedaba a la zaga en más de 10 000 millones de euros). En este contexto, la UE ha adoptado gradualmente medidas con el fin de desarrollar un marco para coordinar la IA en todo el bloque mediante el aumento de la inversión y la adaptación de la normativa. En 2018 y 2021, la Comisión y los Estados miembros de la UE acordaron medidas para desarrollar un ecosistema de IA de excelencia y confianza que llevarÃa a la UE a convertirse en un lÃder mundial en IA de vanguardia, ética y segura.
«La velocidad del crecimiento económico de la UE en los próximos años vendrá determinada por una inversión en IA cuantiosa y bien orientada», afirma Mihails Kozlovs, Miembro del Tribunal de Cuentas Europeo que dirigió la auditorÃa. « En la carrera de la IA, existe el riesgo de que el ganador se quede con todo. Si la UE desea alcanzar su ambición, la Comisión Europea y los Estados miembros deben aunar fuerzas de manera más eficaz, acelerar el ritmo y liberar el potencial de la UE para triunfar en esta importante revolución tecnológica en curso».
Los planes de IA de 2018 y 2021 de la Comisión son exhaustivos y, en lÃneas generales, se ajustan a las mejores prácticas internacionales. Sin embargo, más de cinco años después del primer plan, el marco para coordinar y regular la inversión de la UE en IA sigue siendo una tarea inconclusa. Los auditores critican la coordinación de la Comisión con los Estados miembros, que solo ha tenido «efectos limitados», debido a que el Ejecutivo carecÃa de las herramientas de gobernanza y la información necesarias. La credibilidad de los planes de la UE también resultó mermada porque la Comisión no habÃa establecido un sistema adecuado para supervisar el rendimiento de las inversiones en IA. Tampoco estaba claro cómo contribuirÃan los Estados miembros a los objetivos generales de inversión de la UE, lo que significa que no ha habido una visión general de la UE.
Los objetivos de inversión de la UE siguen siendo demasiado vagos y han quedado obsoletos, pues no han cambiado desde 2018, y su falta de ambición contrasta con el objetivo de construir un ecosistema de IA competitivo a escala mundial. Aunque, en general, la Comisión consiguió aumentar el gasto del presupuesto de la UE en proyectos de investigación en materia de IA, no impulsó significativamente la cofinanciación privada. La Comisión también tiene que redoblar esfuerzos para garantizar que los resultados de los proyectos de investigación sobre IA financiados por la UE se comercialicen o exploten plenamente.
La Comisión tomó medidas para establecer condiciones financieras e infraestructuras propicias para el desarrollo y la adopción de la IA. Sin embargo, las infraestructuras financiadas por la UE, como las instalaciones de ensayo, los espacios de datos o una plataforma de IA a la carta, despegaron con lentitud. De hecho, hasta la fecha, los planes de IA solo han dado lugar a un modesto apoyo de capital de la UE (como la financiación de capital) a los innovadores. Las recientes medidas de la UE para lograr un mercado único de datos todavÃa se encuentran en la fase inicial y no pueden impulsar de modo inmediato la inversión en IA.
La IA abarca tecnologÃas emergentes en ámbitos de rápida evolución, por ejemplo, en robótica, macrodatos y computación en la nube, informática de alto rendimiento, fotónica y neurociencia. Los Estados Unidos llevan mucho tiempo liderando la carrera de la IA, mientras que China tiene previsto convertirse en lÃder mundial en 2030, y ambos paÃses dependen de una inversión privada sustancial a través de sus gigantes tecnológicos. Los objetivos de la Unión en IA para la inversión pública y privada fueron de 20 000 millones de euros durante el perÃodo 2018-2020 y de 20 000 millones de euros al año durante el siguiente decenio; la Comisión se propuso aumentar la financiación de la UE en IA a 1 500 millones de euros en el perÃodo 2018-2020 y a 1 000 millones de euros anuales durante el perÃodo 2021-2027. El porcentaje de empresas de la UE que utilizan la IA difiere significativamente de un Estado miembro a otro. Francia y Alemania han anunciado las mayores inversiones públicas en IA, mientras que cuatro paÃses aún no tienen una estrategia. La UE tiene el ambicioso objetivo de que el 75 % de las empresas utilicen la IA para 2030. En 2021, Europa y Asia Central solo fueron responsables del 4 % de las solicitudes de patentes de IA en todo el mundo.
El Informe Especial 08/2024, «Ambición de UE en materia de inteligencia artificial: Una gobernanza más sólida y una inversión mayor y mejor orientada son fundamentales de cara al futuro», puede consultarse en el sitio web del Tribunal. La Ley de IA acordada recientemente no entraba en el ámbito de la auditorÃa. El 14 de junio de 2024, el Tribunal organizará una mesa redonda en lÃnea para debatir sobre las ambiciones de la Unión en materia de IA; habrá retransmisión en directo.